Todo el té viene de una planta, y es su proceso el que determina que tipo de té termina siendo. Existen varias etapas en la producción de un té. En algunos casos las etapas son comunes, en otros cambian, tanto las etapas como los tiempos aplicados a cada tipo de té que se pretende producir. Como curiosidad, el calor es un invitado especial, y sin él, sería imposible producir el té. De un modo global podemos resumir la producción del té con las siguientes etapas:

Cosecha

El momento a partir del que se comienza a producir el té. Las hojas más jóvenes son cosechadas a mano o mecánicamente.

Marchitado

Puede dar se de modo natural dejando las hojas al sol, en el caso de los tés más delicados. O también, las hojas de té, se exponen a aire caliente para reducir la cantidad de humedad en la hoja. Esta etapa hace que la hoja sea más fácil de manipular durante la siguiente etapa: el enrollado.

Enrollado

En esta etapa se le da forma a la hoja. El método cambia según el té que se quiera producir. Puede ser manual o mecánico. En el caso del enrollado mecánico, la hoja se retuerce mientras unos rodillos la presionan. De este modo se impregna de su propia savia, reaccionando las enzimas y otros químicos con el consecuente inicio de una oxidación.

Oxidación

La etapa de la oxidación se da en tés negros y Oolongs. El té negro es té completamente oxidado y el Oolong parcialmente oxidado. Los tés verdes y blancos no sufren el proceso de oxidación. Para este proceso se esparcen las hojas de té en salas grandes y al contactar con el oxígeno la hoja comienza a oscurecerse. Erróneamente a esta etapa se le llama fermentación. Oxidación es la palabra correcta. El tiempo de oxidación varía según el resultado que se quiera obtener. Por norma general está un mínimo de media hora y hasta 3 horas o más.

Secado

Es la etapa que pone fin a la oxidación, exponiendo las hojas a calor. Existen varios modos, a través de ponerlas en contacto con aire caliente o bien pasando las hojas por túneles a temperaturas en torno a los 70ºC. Gracias a este paso se erradican las proteínas enzimáticas y se consigue que la hoja de té se conserve perfectamente, sin estropearse o llenarse de moho.

Clasificado

La penúltima etapa es el clasificado. Aquí se clasifican las hojas por tamaños y por grados. Esta clasificación suele hacerse con cribas de diferente tamaño, o manualmente. Si el té es de calidad, o delicado, suele hacerse manualmente. Este proceso se hace a diario para conseguir que las hojas tengan el mismo lote y la mayor uniformidad posible.

Envasado

El envasado es la última etapa de la producción del té. Las antiguas cajas, tipo cofre fabricadas con tablas, quedaron a un lado. Ahora suele utilizarse o bien cajas de madera tratada con sacos de plástico en su interior, o incluso contenedores de aluminio. Sobre la caja se indica el país de origen, el jardín donde se ha producido el té, el lote y el peso. En este momento el té está listo para llegar a las empresas mayoristas de té de cualquier parte del mundo.